El poder para cambiar, una pequeña reflexión.

El poder para cambiar, una pequeña reflexión.

 Ayer mientras visitaba unos amigos en su casa, llego un persona en estado de ebriedad,de aproximadamente unos cuarenta años de edad, era elocuente en sus palabras, su mirada denotaba cierta tristeza a pesar de su euforia causada por el efecto del alcohol, se acerco a mi, me saludo y después de un rato me dijo con valentía, tengo el deseo de cambiar mi vida, no estoy siendo un buen ejemplo para mi hijo, no me gustaría que mi hijo siguiera mis pasos, le estoy dando un mal ejemplo, ahora que el todavía esta chico, quiero cambiar, pero no he podido.

POR: Ángel Pineda

Seguramente como esta persona somos muchas las personas que deseamos cambiar algo en nuestra vida que no nos gusta y no encontramos la fuerza que nos haga cambiar, el poder para hacer que cambien las cosas.

El poder para cambiar lo que queremos cambiar de nosotros es real, podemos hacerlo. Ilustra este concepto la historia de un niño que muy a menudo me gusta contar.

Un niño iba con su papa al circo muy feliz, cuando llego al circo vio que había allí un elefante de inmenso tamaño atado de su pata a solo una estaquita muy chica, si tan solo el elefante hiciera un movimiento fácilmente se desprendería de la estaquita pensaba el niño, el niño asombrado ante tal situación le pregunto con asombro a su padre…. Papa ¿Por qué este elefante tan grande esta atado su pata a tan solo una estaquita tan chiquita? Su padre sabio le dijo. Mira, hijo cuando el elefante era muy chiquito todavía, le ataron su pata a una estaquita, en ese entonces intento zafarse de la estaca pero como era muy chico no pudo, debido a ello lo volvió a intentar muchas veces, pero debido a su frágil tamaño en aquel entonces no lo consiguió y ahora que es grande el elefante todavía piensa que no puede porque su mente así lo registro.

 Muchas veces somos como el elefante, porque a menudo hemos querido lograr o cambiar algo en nuestra vida y no lo hemos conseguido y nos damos por vencidos y ya no lo intentamos.

 Nos damos por vencidos mucho tiempo antes de intentarlo, muchas de las veces ponemos excusas bien fundamentadas para ponerle muros a nuestra capacidad, de tal forma que estamos en un estado de confort, de complacencia, en donde no queremos esforzarnos, ni mucho menos salir de nuestra zona de confort y comodidad, nos puede aterrar la idea de emprender algo, el miedo nos hace su presa, y anticipadamente pensamos que fracasaremos, todo esto puede ser en definitiva las causas mayores de nuestro fracaso incluso mas aun que las causas exteriores. El carácter, la creatividad, la constancia ardua pueden ser la diferencia para conseguir los cambios que anhelamos y que muchas veces damos por sentados que no los conseguiremos de tal forma que hemos dejado de luchar por ellos y prueba de ello es que los hemos postergado u aplazado, no los encaramos como debería de ser, maquillamos el no enfrentarlos diciendo para nuestro adentro, lo haré después, hoy no! Y así se nos han ido las horas, los días, las semanas y los años, el postergar y el diferir son los enemigos mas sutiles del éxito, cuando no concretamos y postergamos nos estamos cerrando muchas puertas que ya deberían estar abiertas si pusiéramos empeño.

Conozco gente por ejemplo, que intentaron por muchos años empezar a hacer ejercicio y no lo consiguieron y siguen diciendo hoy después de treinta años, empiezo el lunes y muchas de las veces, ahora ni siquiera ya lo intentan, el poder para cambiar lo que anhelamos es simple, proviene del interior.

El poder para cambiar surge cuando nos visualizamos haciendo lo que nos gustaría hacer, nace cuando nos vemos siendo lo que nos gustaría ser, proviene de un deseo y un anhelo interior por desear progresar y crecer en lo que nos hemos decidido dedicar, sostiene el poder para cambiar, cuando en nuestro corazón hemos decidido dejar un legado de oportunidades a quienes mas amamos que son nuestra familia.

El hombre o mujer que anhela un cambio para bien, es un ser afortunado, todos tenemos algo que podemos cambiar para bien, este cambio primero se produce en el interior, después la misma persona empieza a cambiar su exterior, su apariencia, su entorno, su patio, su jardín, su casa, todo lo que en el tenga influencia y pueda mejorar, contribuyendo así con la parte que le corresponde para que este mundo sea un lugar mejor por el simple hecho de que estuviste aquí. ¡¡El poder para cambiar es real!! Decídete a cambiar lo que tengas que cambiar hoy! ¡Si crees que no tienes la fortaleza para conseguirlo solo, busca ayuda para lograrlo! ¡Que tengan un excelente día!

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Iran Pineda
at
Maestra en administración, consultora en búsqueda de empleo, desarrollo profesional y humano.

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